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Santuario romano de mujeres revelado en cueva de Valencia

Santuario romano de mujeres revelado en cueva de Valencia
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Un yacimiento que reescribe la historia arqueológica

En el municipio de Millares, en tierras valencianas, se encuentra un santuario romano de mujeres que está transformando nuestra comprensión del Imperio Romano. Durante los últimos años, la Cova Dones ha demostrado ser un tesoro arqueológico sin igual, revelando hallazgos que sitúan a este santuario romano como una localización única en todo el territorio imperial.

La campaña de excavación completada en junio de 2026 ha marcado un hito sin precedentes en la arqueología mediterránea. Los investigadores de las universidades de Alicante y Zaragoza han identificado 120 inscripciones latinas en el interior de esta formación geológica situada a más de 200 metros de profundidad. Este descubrimiento multiplica por ocho el número de grabados conocidos anteriormente, transformando un santuario romano considerado importante en el más relevante de su categoría.

De quince a ciento veinte: la multiplicación de vestigios

Antes del actual proyecto DONARQ, impulsado en 2023 con el respaldo de la Generalitat Valenciana y la British Academy, apenas se conocían quince inscripciones en la gruta. Los trabajos sistemáticos realizados entre mayo y junio de 2026 han permitido identificar un conjunto extraordinario de grabados, la mayoría datados en los primeros dos siglos de nuestra era.

Esta cantidad ingente de inscripciones latinas posiciona al santuario romano de Cova Dones como el yacimiento con mayor número de grabados de este tipo en cualquier cueva-santuario del territorio que alcanzaron a dominar Trajano o Augusto. Mientras que otras cueva-santuario similares repartidas por el Imperio Romano contienen vestigios comparables, ninguna conserva una concentración tan elevada de inscripciones.

El análisis preliminar de los grabados

Los expertos liderados por Virginia Barciela y Aitor Ruiz-Redondo han iniciado el examen pormenorizado de estos grabados. Un hallazgo particularmente significativo ha emergido del análisis: varios de los grabados incluyen nombres femeninos, lo que sugiere una participación activa de mujeres en las prácticas rituales desarrolladas en el santuario romano.

Un culto a la Domina: la diosa del santuario romano

El desciframiento de cinco inscripciones votivas ha revelado información crucial sobre las creencias religiosas practicadas en este santuario romano. Los arqueólogos han confirmado que se veneraba una deidad femenina a la que se denominaba Domina, literalmente "la Señora", y que las mujeres ejercían un papel preponderante en su culto.

Tres de estas inscripciones incluyen la advocación "MALACI", una designación divina completamente desconocida hasta el momento. Según los investigadores, esta advocación específica podría estar relacionada con el agua o con funciones rituales particulares. El hecho de que múltiples inscripciones refieran a esta misma deidad demuestra que no se trataba de visitas esporádicas, sino de un culto organizado y estructurado dirigido a una divinidad concreta.

La concentración de estos grabados en una zona muy alejada de la entrada de la cavidad constituye evidencia adicional de un "culto organizado", según indica Sergio García-Dils, profesor de la UNED-Sevilla. Esta distribución espacial deliberada apunta hacia prácticas rituales sistemáticas que se prolongaron a través de los siglos.

Artefactos que testimonian la presencia femenina

Más allá de las inscripciones latinas, los arqueólogos han recuperado hallazgos materiales que fortalecen la interpretación del santuario romano como un espacio preponderantemente femenino. En el interior de la cueva se han localizado dos anillos, una pulsera, vasos con morfología de cáliz y fragmentos cerámicos de la época romana.

Entre los descubrimientos más reveladores se encuentran numerosas fusayolas, piezas de contrapeso empleadas en los husos utilizados para el trabajo textil. Este tipo de instrumento, profundamente vinculado al ámbito doméstico y textil femenino en la antigüedad, sugiere que las mujeres depositaban estas herramientas como ofrendas en el santuario romano. La presencia de restos de fauna completa el conjunto de evidencias materiales que ilustran las actividades desarrolladas en este espacio sagrado.

Significado histórico del descubrimiento

El santuario romano de Cova Dones representa un caso excepcional en la arqueología del Imperio Romano. Mientras que se conocen otras cueva-santuario similares distribuidas por el territorio imperial, ninguna conserva un registro de inscripciones latinas tan abundante ni un perfil de devotas tan claramente identificable.

Este descubrimiento permiten a los investigadores reconstruir con mayor precisión las prácticas rituales femeninas durante la época romana, un aspecto de la vida religiosa antigua que frecuentemente permanece opaco en el registro arqueológico. El nombre del yacimiento en valenciano, "Cova de les Dones" (Cueva de las Mujeres), adquiere una nueva dimensión al confirmarse arqueológicamente que efectivamente fue frecuentado por mujeres que practicaban un culto religioso específico.

Años de excavaciones sistemáticas en Millares

El proyecto DONARQ representa un esfuerzo coordinado de investigación que ha transformado nuestra comprensión de esta localización arqueológica. En 2023, los investigadores confirmaron que la cueva contenía el mayor conjunto de arte rupestre paleolítico del este peninsular, con más de cien pinturas y grabados datados hace más de 24.000 años. Durante 2024, se identificó la existencia de este santuario romano a profundidades superiores a 200 metros. En 2025, el equipo analizó más de cien espeleofactos, formaciones minerales modificadas intencionalmente durante la prehistoria.

Cada campaña de excavación ha revelado dimensiones adicionales de la importancia histórica de esta formación geológica, consolidando su posición como uno de los yacimientos arqueológicos más significativos del Mediterráneo occidental.

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