Santuario romano femenino único hallado en cueva de Valencia

Descubrimiento excepcional en la Cova Dones de Valencia
En el corazón de la localidad de Millares, en la provincia de Valencia, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes del Mediterráneo. La Cova Dones ha revelado durante las excavaciones de 2026 un santuario romano femenino con características únicas en todo el territorio que abarcó el Imperio Romano. Este hallazgo representa un hito sin precedentes para la comprensión de las prácticas religiosas y la participación femenina en la antigüedad clásica.
Lo que comenzó como una simple gruta conocida por sus formaciones geológicas ha demostrado ser un tesoro arqueológico de proporciones extraordinarias. Los investigadores de las universidades de Alicante y Zaragoza han confirmado la existencia de un santuario romano femenino que, mediante sus inscripciones y artefactos, permite reconstruir aspectos fundamentales de la vida religiosa y social de las mujeres romanas en Hispania.
Un cambio radical en el conocimiento arqueológico
La campaña de excavación finalizada en junio de 2026 ha multiplicado por ocho el número de inscripciones conocidas en el yacimiento. Mientras que los estudios previos habían identificado aproximadamente 15 grabados latinos, el análisis exhaustivo de la campaña actual ha revelado la presencia de 120 inscripciones latinas, la mayoría datadas en los primeros dos siglos de nuestra era. Este incremento espectacular ha transformado completamente la importancia del santuario romano femenino dentro del panorama arqueológico mundial.
Lo verdaderamente significativo no es solo la cantidad de inscripciones halladas, sino su concentración en una zona muy específica de la cueva, a más de 200 metros de profundidad. Esta localización estratégica y la agrupación de los grabados indican la existencia de un culto organizado y sistemático, no de visitas esporádicas con propósitos religiosos genéricos.
Posición única a nivel mundial
El conjunto de inscripciones latinas de la Cova Dones representa ahora el mayor número de grabados conocidos en cualquier cueva-santuario del Imperio Romano. Aunque existen otros santuarios similares distribuidos por el territorio que dominaron emperadores como Trajano y Augusto, ninguno conserva una colección comparable de inscripciones. El santuario romano femenino de Valencia se posiciona como un referente internacional para los estudios de arqueología romana y religión antigua.
Revelaciones sobre la presencia femenina
El análisis preliminar de las inscripciones latinas ha permitido a los investigadores establecer conclusiones revolucionarias sobre el papel de las mujeres en la religión romana. Múltiples grabados incluyen nombres femeninos, y cinco inscripciones votivas particularmente significativas revelan la veneración a una divinidad femenina. Los romanos se dirigían reverencialmente a esta deidad como «Domina», traducible como «la Señora».
El santuario romano femenino albergaba un culto específico dedicado a esta diosa, probablemente bajo la advocación «Malaci», una designación inédita hasta el presente en la literatura arqueológica. Según los expertos dirigidos por Virginia Barciela y Aitor Ruiz-Redondo, esta advocación podría guardar relación con el agua, aunque se requieren análisis adicionales para confirmar la interpretación definitiva.
Participación activa de mujeres en rituales
Las inscripciones votivas demuestran que las mujeres romanas tuvieron una participación activa y central en el culto desarrollado en la cueva. La repetición de dedicatorias a la misma deidad en cinco inscripciones diferentes evidencia la existencia de prácticas rituales sistemáticas, no ocasionales. Esto contrasta significativamente con la visión tradicional de la religión romana, donde las mujeres frecuentemente ocupaban un papel secundario en los ritos públicos.
Artefactos y objetos votivos
Además de las 120 inscripciones latinas, el equipo de investigación ha recuperado del santuario romano femenino numerosos objetos que arrojan luz sobre las actividades realizadas en el espacio. Entre los hallazgos más relevantes figuran dos anillos de considerable antigüedad, una pulsera, vasijas con forma de cáliz, fragmentos cerámicos antiguos y restos de fauna que indican ceremonias donde se realizaban ofrendas.
Particularmente significativas son las numerosas fusayolas descubiertas en la excavación. Estos pequeños objetos servían como contrapeso en los husos utilizados para trabajar textiles. Su abundancia en el santuario romano femenino sugiere que constituían ofrendas rituales específicamente asociadas con el trabajo textil, un ámbito identificado en la antigüedad con actividades femeninas.
Evidencias convergentes del carácter femenino
Múltiples líneas de evidencia convergen para confirmar el carácter fundamentalmente femenino del santuario romano. El propio nombre del yacimiento, Cova de les Dones, literalmente «Cueva de las Mujeres» en valenciano, sugiere que esta característica ha sido reconocida durante siglos. Las inscripciones con nombres femeninos, las fusayolas como ofrendas de trabajo textil, los anillos y pulseras, y las dedicatorias a una deidad femenina componen un cuadro arqueológico coherente y convincente sobre la importancia central de las mujeres en este espacio religioso.
El proyecto DONARQ y años de investigación
Los descubrimientos en el santuario romano femenino son resultado del proyecto DONARQ, iniciado en 2023 con financiamiento de la Generalitat Valenciana y la British Academy. Las campañas sucesivas han revelado progresivamente la extraordinaria importancia arqueológica de la Cova Dones.
En 2023, los investigadores confirmaron la presencia del mayor conjunto de arte rupestre paleolítico del este peninsular, con más de cien pinturas y grabados que datan de hace más de 24.000 años. Durante 2024, se identificó la existencia del santuario romano situado en las profundidades de la cueva. En 2025, se analizaron más de cien espeleofactos, es decir, formaciones estalagmitas deliberadamente modificadas durante la prehistoria.
Continuidad de hallazgos significativos
La campaña de 2026 ha continuado y superado el patrón de descubrimientos relevantes. La identificación de 120 inscripciones latinas confirma que la Cova Dones contiene información arqueológica de valor incalculable para comprender múltiples períodos históricos, desde el Paleolítico hasta la época romana imperial.
Implicaciones para la historia de las mujeres romanas
El santuario romano femenino descubierto en Valencia tiene profundas implicaciones para la comprensión de la historia de las mujeres en la antigüedad. Permite documentar arqueológicamente la participación activa de mujeres en prácticas religiosas específicas y dedicadas, cuestionando narrativas que minimizaban su rol en la vida religiosa romana.
La existencia de este espacio donde mujeres dejaban dedicatorias a una diosa bajo la invocación «Domina», realizaban ofrendas de instrumentos de trabajo textil y participaban en rituales organizados, proporciona evidencia tangible de agencia femenina y organización religiosa. Este hallazgo en el santuario romano femenino enriquece significativamente el conocimiento sobre la espiritualidad femenina en el Imperio Romano y la importancia de espacios dedicados específicamente a la devoción femenina.
Perspectivas futuras de investigación
Los expertos continúan trabajando en el análisis definitivo de las inscripciones latinas recuperadas. El estudio detallado de los materiales arqueológicos asociados permitirá reconstruir con mayor precisión los rituales específicos desarrollados en el santuario romano femenino durante siglos. Futuras campañas de excavación podrían revelar información adicional sobre la cronología exacta de uso del espacio, la extensión de su influencia regional y las características específicas del culto a la deidad Domina bajo la advocación Malaci.